| Los cartones para bebidas son envases de un solo uso. Cuando estos envases se vacían deben formar parte de los residuos gestionados. Este material se adapta perfectamente a los tres métodos de gestión de Residuos Sólidos Urbanos que admite la Unión Europea: reciclado, valorización energética y vertedero.
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La labor de separación de envases usados requiere la participación activa de todos los consumidores. Para el cartón para bebidas se usa el contenedor amarillo, destinado a envases ligeros: botellas de plástico, latas de acero y aluminio y envases de cartón para bebidas.
Los envases de cartón para bebidas son una excelente opción para la generación de energía , por su valor calorífico (el 50% del petróleo) y porque su combustión no resulta problemática. En algunos países europeos, como Dinamarca, Suiza o Suecia, esta práctica está muy generalizada.
En aquellas localidades en las que aún no hay recogida selectiva de envases, la única alternativa es el vertedero controlado. En este tipo de gestión, los cartones para bebidas tienen un impacto muy pequeño comparado con otros residuos porque:
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Su peso y volumen compactado es muy pequeño. Los cartones para bebidas usados para el consumo de leche de una persona durante todo un año (>100 litros), plegados, caben holgadamente en un cubo de cocina. |

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En un vertedero controlado se comportan de forma estable y no generan lixiviados. |
Reciclado de cartones para bebidas: el repulpado
El repulpado es un proceso sencillo para reciclar los residuos de papel, cartón y cartones para bebidas.
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Se utiliza un hidropulper
(depósito de 20 m³ con una hélice
en el centro) donde los envases se mezclan con
agua y se agitan. Se realiza a temperatura ambiente
y mediante un movimiento rotacional que dura unos
entre 15 y 60 minutos. Al final, mediante filtros,
la fibra de papel queda totalmente separada del
polietileno y el aluminio. |
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Las capas de aluminio y polietileno recuperadas del proceso de repulpado son normalmente aprovechadas para generar vapor, que después se usa para secar la pulpa o para generar electricidad. Actualmente, la mejor manera de separar el aluminio del polietileno es mediante plasma, tecnología por la cuál el polietileno es transformado en parafina, dejando el aluminio intacto y limpio pudiéndose así reintegrar al proceso productivo de los cartones para bebidas. |
Las fibras en forma de pasta (arriba), lista para hacer nuevos productos de papel. |
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La hoja de aluminio y los residuos de polietileno tras el proceso de repulpado de los cartones para bebidas. Los residuos se usan normalmente como fuente de energía para las máquinas de repulpado. |
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