| La recogida de
los residuos de aparatos eléctricos
y electrónicos se lleva a cabo en una
sección habilitada para tal fin en
los denominados Puntos Limpios y en instalaciones
adheridas a las campañas de recogida
específica. Esto sucede en el caso
de la recogida de móviles mediante
la campaña “Tragamóvil”,
que promueve la Asociación Multisectorial
de Empresas Españolas de Electrónica
y Comunicaciones (ASIMELEC) o a través
de Ecofimática, Fundación para
la Gestión Medioambiental de Equipos
Informático, promovida asimismo por
ASIMELEC. |
 |
 |
La Directiva
Europea 2002/96/CE dispone que la recogida
de los RAEE se lleve a cabo en instalaciones
de recogida selectiva o mediante la devolución
del producto fuera de uso al fabricante del
producto o al agente distribuidor. |
Un porcentaje elevado de los RAEE va a parar a los
vertederos, lo que plantea un problema medioambiental
muy serio ya que estos residuos se incineran o valorizan
sin tratamiento previo alguno, provocando contaminación
atmosférica y de suelos. Para luchar contra
esta deficiente gestión, la nueva ley obliga
a los Estados miembros a velar por que los fabricantes
de estos aparatos organicen sistemas de tratamiento
de los RAEE, utilizando en ello las más innovadoras
técnicas de tratamiento disponibles. Dada
la heterogeneidad de composición de los
RAEE, existen distintos sistemas de reciclado.
Se pueden seguir cinco corrientes que determinarán
los posteriores tratamientos. Estas corrientes
son:
-Grandes equipos, que requerirán un desmontaje
previo.
-Equipos que contienen vidrio activado o plomo.
-Equipos que contienen CFCs, HCFCs o similares.
-Equipos sin vidrio y sin CFCs, pero con un alto
valor.
-Equipos sin vidrio y sin CFCs, pero con un bajo
valor.
Todos estos aparatos eléctricos y electrónicos
son sometidos a un proceso de descontaminación
donde son retirados los componentes potencialmente
peligrosos. Este tipo de tratamiento sólo
se puede llevar a cabo a través de empresas
gestoras de residuos peligrosos. Dicha descontaminación,
que puede realizarse antes o después del
desmantelamiento de los aparatos, debe desarrollarse
en función del componente a separar y de
la técnica empleada para ello.
El principal uso que se da hoy en día
en España a los aparatos eléctricos
y electrónicos es la reutilización,
y la utilización de las materias recuperadas
como materias primas secundarias. Entre ellas,
destacan los metales (cobre, aluminio y hierro),
el vidrio o los plásticos.
Real
Decreto 208/2005 sobre gestión de aparatos
eléctricos y electrónicos
|