Identificar los puntos de
mayor riesgo de vertido incontrolado (zonas
de tránsito peatonal, lugares de reunión
al aire libre…) y dotarlos de los adecuados
equipamientos de papeleras y contenedores.
Participar en campañas
de comunicación y formación
para la educación ciudadana contra
el fenómeno del vertido incontrolado.
Adoptar medidas sancionadoras
contra los comportamientos manifiestamente
antisociales en esta materia.